J Burn Care Res. 24 de noviembre de 2025: iraf216. doi: 10.1093/jbcr/iraf216. En línea antes de imprimir.
Las lesiones por quemaduras tienen un impacto significativo en la morbilidad y la mortalidad, y la intervención quirúrgica temprana es crucial para mejorar los resultados. Sin embargo, la lesión cerebral traumática concomitante con frecuencia complica el tratamiento de las quemaduras, lo que puede retrasar el tratamiento quirúrgico oportuno debido a problemas neurológicos. El momento óptimo para la cirugía de quemaduras en pacientes con lesión cerebral traumática concurrente sigue siendo incierto, lo que requiere conocimientos más claros sobre sus resultados clínicos. Este estudio retrospectivo revisó a adultos quemados ingresados en un Centro Suizo de Quemados entre 2014 y 2023. Los pacientes se agruparon como quemaduras con lesión cerebral traumática, quemaduras solas, quemaduras con otros traumatismos o quemaduras eléctricas. Se analizaron los datos demográficos, las características de la lesión, el momento de la cirugía, las complicaciones y los resultados. Se aplicaron modelos lineales generalizados y regresión logística. Entre 602 pacientes, 27 (4,5%) sufrieron una lesión cerebral traumática. La mortalidad fue mayor en este grupo (22,2 %) en comparación con las quemaduras aisladas (3,7 %), las quemaduras con otros traumatismos (7,4 %) y las quemaduras eléctricas (4,8 %). Los retrasos quirúrgicos (>72 h) ocurrieron sólo en pacientes quemados con lesión cerebral traumática (22,2%), principalmente debido a inestabilidad hemodinámica, monitorización de la presión intracraneal o traumatismo adicional. El retraso en la cirugía se correlacionó con más intervenciones quirúrgicas (p=0,018) y tiempos operatorios más prolongados (p=0,048). Las complicaciones fueron más frecuentes: las infecciones de la herida (48,1 %) y la pérdida del injerto (22,2 %) fueron significativamente mayores en el grupo de lesión cerebral traumática. En conclusión, las quemaduras con lesión cerebral traumática concomitante definen un subgrupo distinto de alto riesgo con mayores retrasos quirúrgicos, complicaciones y mortalidad. El tratamiento requiere un enfoque interdisciplinario, que equilibre la intervención quirúrgica temprana con estrategias neuroprotectoras para optimizar los resultados de los pacientes.
PubMed:41283861 | DOI:10.1093/jbcr/iraf216
