Genes (Basilea). 5 de noviembre de 2025; 16 (11): 1334. doi: 10.3390/genes16111334.
ANTECEDENTES: La epilepsia dependiente de piridoxina (PDE) es un trastorno poco común caracterizado por convulsiones resistentes a los tratamientos convencionales pero que responden a la terapia con piridoxina. Generalmente causado por variantes bialélicas en ALDH7A1, PNPO, o PLPBP, unos pocos pacientes presentan un fenotipo clínico similar pero sin diagnóstico molecular confirmado. Presentamos un niño con un diagnóstico de PDE de 13 años y desarrollo intelectual normal, cuyas convulsiones recurrieron después de la retirada de piridoxina pero se resolvieron con la reintroducción, a pesar de los resultados anodinos de la secuenciación del exoma completo.
MÉTODOS: Tras los resultados negativos de WES, se realizó un mapeo óptico del genoma (OGM) y una secuenciación del genoma completo (WGS) para resaltar cualquier posible variante estructural que involucre genes conocidos asociados a la PDE.
RESULTADOS: OGM y WGS revelaron una duplicación recurrente de 16p11.2 BP4-5, heredada de su padre sano, junto con un desequilibrio de novo tipo cromotripsis t(1;18)(p22.3;q12.3), que afecta a varios genes no asociados actualmente con la epilepsia (RIT2, PIK3C3, COL24A1, LRRC8D, DIPK1A, y DPYD), con RIT2 siendo un candidato plausible para el fenotipo neurológico debido a su expresión neuronal específica junto con una probable reorganización de los dominios de asociación topológica (TAD) que involucran SYT4, un gen candidato a epilepsia.
DISCUSIÓN: Si bien los datos moleculares no identifican un solo gen o locus como la causa de las convulsiones en este caso, un aspecto clave del fenotipo de nuestro paciente es la verdadera dependencia de la piridoxina, en lugar de solo la capacidad de respuesta a la piridoxina. Proponemos que la complejidad genómica asociada con la duplicación cromotríptica t(1;18) y 16p11.2 BP4-5 puede crear un entorno metabólico único en el que las vías dependientes de la piridoxina se interrumpen a través de mecanismos no convencionales. La preservación de la función cognitiva en nuestro caso se ha observado en pequeños grupos de pacientes con EDP, especialmente en aquellos diagnosticados y tratados precozmente. Esto puede indicar un subgrupo fenotípico distinto que justifica una mayor investigación genética.
PubMed:41300786 | DOI:10.3390/genes16111334
