Cirugía Frontal. 18 de noviembre de 2025; 12: 1685238. doi: 10.3389/fsurg.2025.1685238. Colección electrónica 2025.
ANTECEDENTES: La colecistolitiasis es la enfermedad más común de la vesícula biliar. Tanto la colangitis supurativa obstructiva aguda (AOSC) como el íleo biliar son afecciones clínicas críticas que requieren una intervención urgente. Sin embargo, su aparición sincrónica, particularmente en pacientes de edad avanzada, presenta un desafío terapéutico importante. En tales escenarios, una estrategia de tratamiento óptima es esencial para garantizar la seguridad del paciente y al mismo tiempo minimizar los riesgos del procedimiento.
PRESENTACIÓN DEL CASO: Se describe una mujer de 91 años con colecistolitiasis que ingresó por un día de dolor abdominal acompañado de ictericia y fiebre. Al ingreso, el paciente estaba hemodinámicamente inestable y los análisis de sangre mostraron un recuento elevado de glóbulos blancos y disfunción hepática grave. La tomografía computarizada (TC) de emergencia reveló dilatación del conducto biliar intra y extrahepático con neumobilia, cálculos similares a lodos en el conducto biliar común (CBD) distal, una fístula colecistogástrica y un cálculo biliar dentro de la luz gástrica. Poco después, la paciente sufrió dolores periumbilicales. La tomografía computarizada de reevaluación mostró que el cálculo biliar gástrico había migrado hacia la luz intestinal, causando íleo biliar. Primero realizamos un drenaje colangial transhepático percutáneo guiado por ecografía. Tres días después, los síntomas desaparecieron. Posteriormente realizamos una cirugía curativa, que incluyó enterolitotomía, colecistectomía, exploración del colédoco y cierre de la fístula. Después de la cirugía, el paciente se recuperó exitosamente. A los 3 meses de seguimiento reanudó sus actividades diarias, sin eventos adversos.
CONCLUSIONES: La AOSC sincrónica y el íleo biliar pueden poner en peligro la vida; sin embargo, la AOSC conlleva un mayor riesgo de mortalidad y debe abordarse como prioridad inmediata. En pacientes hemodinámicamente inestables, en particular los ancianos, se debe evitar la cirugía extensa en la fase aguda para reducir el riesgo perioperatorio. Una vez estabilizado, se puede realizar enterolitotomía y reparación definitiva para lograr un resultado favorable.
PubMed:41340986 | PMC:PMC12669135 | DOI:10.3389/fsurg.2025.1685238
