Conexión de caja JBJS. 4 de diciembre de 2025; 15 (4). doi: 10.2106/JBJS.CC.25.00357. eCollection 2025 1 de octubre.
CASO: Una niña de 10 años desarrolló tortícolis persistente después de una cirugía por una fractura de clavícula. Inicialmente, esta afección se atribuyó erróneamente a espasmos musculares e irritación del hardware, lo que llevó a un diagnóstico tardío. Finalmente, el paciente desarrolló mielopatía cervical y la evaluación posterior reveló una subluxación rotatoria atlantoaxial (AARS) equivalente a Fielding y Hawkins tipo III, que finalmente requirió una fusión quirúrgica de emergencia.
CONCLUSIÓN: La tortícolis persistente después de fracturas de clavícula pediátricas justifica una evaluación cuidadosa para detectar una posible AARS. El conocimiento de esta rara coexistencia y la obtención de imágenes oportunas son esenciales para evitar la cirugía invasiva y complicaciones graves.
PubMed:41343684 | DOI:10.2106/JBJS.CC.25.00357
