Neurol Int. 3 de noviembre de 2025;17(11):178. doi: 10.3390/neurolint17110178.
Introducción: Las tasas de incidencia de accidente cerebrovascular isquémico pediátrico se han más que duplicado en las últimas 3 o 4 décadas; sin embargo, los accidentes cerebrovasculares pediátricos de la circulación posterior son aún más infrecuentes. Estas crecientes tasas de incidencia han llevado a una mayor conciencia sobre los accidentes cerebrovasculares pediátricos y al desarrollo de pautas institucionales con respecto a estos pacientes para optimizar los resultados cuando sea posible. Informe de caso: Describimos un caso raro de accidente cerebrovascular isquémico agudo de la circulación posterior en un adolescente de 14 años previamente sano que presentó caída facial derecha, disartria y hemiplejia derecha. Una resonancia magnética del cerebro demostró un infarto agudo en el tronco del encéfalo y un ecocardiograma demostró un foramen oval permeable (FOP). También analizamos cómo localizar las lesiones del tronco encefálico en una ubicación específica dentro del tronco encefálico y el suministro de sangre asociado mediante la sintomatología. Conclusiones: Todos los pacientes con accidente cerebrovascular requieren una evaluación para detectar posibles etiologías del accidente cerebrovascular y posibles factores de riesgo subyacentes. Casi la mitad de los pacientes que sufren un accidente cerebrovascular criptogénico tienen un FOP, y los estudios en adultos han demostrado que el cierre del FOP se asocia con una reducción de los accidentes cerebrovasculares criptogénicos recurrentes, aunque faltan datos específicos pediátricos. Si se sospecha un accidente cerebrovascular posterior, específicamente en el tronco encefálico, entonces se pueden utilizar las Reglas de los Cuatro del tronco encefálico para localizar estas lesiones e identificar el suministro de sangre utilizando un conocimiento simplificado de la anatomía del tronco encefálico.
PubMed:41295437 | DOI:10.3390/neurolint17110178
