Representante de casos de traumatismos. 17 de noviembre de 2025; 60: 101290. doi: 10.1016/j.tcr.2025.101290. eCollection 2025 diciembre
ANTECEDENTES: El hemotórax retardado, aunque poco frecuente, constituye una complicación potencialmente mortal en el contexto de un traumatismo torácico cerrado. La disociación temporal entre la lesión y la escalada de los síntomas dificulta la detección temprana y los mecanismos fisiopatológicos a menudo siguen siendo difíciles de alcanzar. Presentamos el caso de una mujer de 18 años que desarrolló un hemotórax masivo en el lado derecho seis días después de la lesión inicial, lo que requirió una toracotomía emergente.
PRESENTACIÓN DEL CASO: El paciente, víctima de una colisión vehicular de alta energía, presentó múltiples fracturas costales, neumotórax bilateral y lesiones vertebrales. Después de la estabilización inicial y la atención en la UCI, mostró una recuperación neurológica prometedora. Sin embargo, al sexto día después de la lesión, experimentó un colapso cardiovascular repentino y las imágenes revelaron un hemotórax grande. La toracotomía evacuó aproximadamente 2000 ml de sangre. No se encontró ninguna fuente de sangrado activa. En el posoperatorio, el paciente enfrentó sepsis, complicaciones por fuga de aire y requirió traqueotomía. Se recuperó gradualmente y fue dada de alta en condición estable.
CONCLUSIÓN: Este caso resalta la naturaleza impredecible del hemotórax retrasado y subraya la necesidad de vigilancia, especialmente en pacientes con fracturas costales desplazadas y lesiones pulmonares o vertebrales concomitantes. Las imágenes en serie, la monitorización multidisciplinaria y la preparación para la intervención quirúrgica son clave para mejorar los resultados en tales escenarios.
PubMed:41333990 | PMC:PMC12666030 | DOI:10.1016/j.tcr.2025.101290
