Neurocirugía asiática J. 8 de septiembre de 2025;20(4):870-874. doi: 10.1055/s-0045-1811244. Colección electrónica 2025 dic.
La enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) puede provocar complicaciones vasculares sistémicas, como daño endotelial e hipercoagulabilidad. Aunque se ha informado hemorragia subaracnoidea (HSA) no aneurismática asociada a COVID-19, los casos que involucran disección de la arteria cerebral anterior (ACA), particularmente en el segmento A1, son extremadamente raros. Un hombre de 57 años con una infección reciente por COVID-19 fue llevado al departamento de emergencias en estado inconsciente. Las imágenes revelaron HSA difusa y la angiografía por tomografía computarizada identificó disección del segmento ACA A1 derecho. Se realizó intervención quirúrgica urgente con clipaje del segmento disecado. Aunque el paciente inicialmente se estabilizó después de la operación, posteriormente desarrolló un infarto cerebral severo, lo que llevó a un deterioro neurológico progresivo. A pesar de los cuidados intensivos, el paciente sucumbió a estas complicaciones 10 días después de la presentación inicial. Aunque la amenaza general de la COVID-19 ha disminuido, aún se requiere vigilancia porque sus complicaciones vasculares siguen siendo potencialmente fatales. La HSA asociada a COVID-19 puede tener una mayor tasa de mortalidad debido a mecanismos distintos de la rotura del aneurisma sacular, como la disección arterial y los efectos sistémicos. La disección de un aneurisma del segmento A1 de la ACA es una complicación extremadamente rara pero grave, y su tratamiento sigue siendo un desafío. Se requieren más estudios para comprender y mitigar las patologías vasculares relacionadas con la COVID-19.
PubMed:41340751 | PMC:PMC12672099 | DOI:10.1055/s-0045-1811244
