Cureus. 20 de octubre de 2025;17(10):e94999. doi: 10.7759/cureus.94999. Colección electrónica 2025 oct.
El shock séptico en pacientes inmunocomprometidos suele surgir de infecciones comunes, pero puede coexistir con hallazgos inesperados que influyen en el razonamiento y el tratamiento clínicos. Presentamos el caso de un paciente masculino de 77 años con artritis reumatoide en tratamiento crónico inmunosupresor (corticoides a dosis bajas y metotrexato), que ingresa en la unidad de cuidados intensivos con shock séptico y disfunción multiorgánica. La presentación clínica en el servicio de urgencias, con dos días de fiebre y tos productiva, insuficiencia respiratoria e hipotensión, fue compatible con neumonía grave adquirida en la comunidad. Esto se confirmó mediante imágenes, que mostraron infiltrados pulmonares en el lóbulo inferior derecho y derrame pleural. Sin embargo, el paciente también describió un historial de diarrea con moco y sangre de siete días de duración, lo que provocó una investigación gastrointestinal adicional. La TC abdominopélvica reveló diverticulosis sigmoidea y una estructura hiperdensa lineal delgada incrustada en la pared del colon. La sigmoidoscopia flexible confirmó la presencia de un cuerpo extraño filiforme, compatible con un tallo de fruto, de aproximadamente 3 cm de longitud, el cual fue removido exitosamente. Aunque la neumonía se consideró la fuente principal de shock séptico, los hallazgos gastrointestinales pueden haber contribuido a la inflamación sistémica en un huésped vulnerable. Este caso refuerza la necesidad de una evaluación diagnóstica amplia en pacientes sépticos con síntomas superpuestos y destaca la relevancia de los hallazgos incidentales en contextos clínicos complejos.
PubMed:41281139 | PMC:PMC12631717 | DOI:10.7759/cureus.94999
