Cureus. 31 de octubre de 2025;17(10):e95824. doi: 10.7759/cureus.95824. Colección electrónica 2025 oct.
Los accidentes cerebrovasculares de circulación posterior pueden presentarse con una variedad de síntomas sutiles o fluctuantes, que a menudo retrasan el diagnóstico y complican las decisiones de tratamiento. Presentamos el caso de una mujer de 59 años con antecedentes de ataque isquémico transitorio (AIT), ictus isquémico y síndrome antifosfolípido que acude a urgencias por disartria aguda, vértigo, tinnitus y vómitos. Las imágenes inicialmente no fueron reveladoras, pero la resonancia magnética cerebral confirmó infartos agudos en el vermis superior y el hemisferio cerebeloso derecho. Los estudios posteriores revelaron un foramen oval permeable (PFO) y un síndrome de May-Thurner (MTS), que se sospechaba que contribuían a un accidente cerebrovascular embólico paradójico. Se sometió a un cierre exitoso del FOP y a la colocación de un stent para la compresión de la vena ilíaca izquierda. Este caso destaca el desafío diagnóstico de los accidentes cerebrovasculares posteriores y subraya la importancia de considerar los contribuyentes embólicos y estructurales subyacentes en las presentaciones de accidentes cerebrovasculares criptogénicos.
PubMed:41328143 | PMC:PMC12665290 | DOI:10.7759/cureus.95824
