Ana Cuidados Intensivos. 27 de octubre de 2025; 15 (1): 174. Revista: 10.1186/s13613-025-01588-z.
La comprensión de la respuesta al estrés en enfermedades críticas ha mejorado significativamente en los últimos años. Estas adaptaciones se desarrollan en fases aguda, subaguda y crónica, con un estado catabólico adaptativo temprano, una marcada resistencia anabólica y una transición posterior hacia la recuperación. El objetivo de esta revisión actualizada es resumir los avances recientes centrándose en los cambios fisiopatológicos en las funciones endocrina, inmune, intestinal y mitocondrial y sus efectos en el cambio metabólico en la producción de energía, utilizando la glucólisis y la utilización de lactato y cetonas como vías alternativas para satisfacer las demandas de energía celular. Los avances en la comprensión de elementos clave como el gasto energético y la autofagia han ampliado nuestro conocimiento. Además, existe un mayor interés en las consecuencias de una respuesta de estrés intensa y prolongada, que puede conducir a debilidad adquirida en la UCI (ICU AW) y al síndrome post-cuidados intensivos. La evidencia reciente indica que las estrategias con niveles más altos de proteínas generalmente no mejoran la supervivencia o la recuperación funcional y pueden indicar daño en pacientes con disfunción renal, lo que respalda una dosificación de proteínas cautelosa y apropiada para la fase en lugar de objetivos elevados de rutina. También han surgido nuevos conceptos, como enfermedad crítica crónica (ICC) y síndrome de inflamación, inmunosupresión y catabolismo persistente (PICS), para caracterizar las respuestas prolongadas al estrés. Para el manejo de la glucemia, el control intensivo no ofrece ningún beneficio en los resultados y aumenta el riesgo de hipoglucemia; Se prefieren objetivos moderados. Los avances paralelos en las técnicas de seguimiento, como la calorimetría indirecta y el análisis de la composición corporal, han mejorado la evaluación de las consecuencias de los cambios metabólicos. La metabolómica ha ofrecido una caracterización más profunda de la respuesta metabólica al estrés y la nutrición, destacando vías metabólicas clave y posibles objetivos terapéuticos. La integración de biomarcadores y metabolómica para definir endotipos clínicos puede ayudar a cronometrar la transición de estrategias catabólicas a anabólicas y personalizar la nutrición y el apoyo farmacológico junto a la cama. Han surgido o están bajo investigación nuevas vías terapéuticas, incluido el control glucémico, estrategias nutricionales y algunas intervenciones específicas dirigidas a componentes clave de la respuesta metabólica. En este contexto, presentamos una revisión narrativa de la literatura con un enfoque en las consecuencias clínicas de la respuesta fisiopatológica y metabólica al estrés, junto con implicaciones terapéuticas y perspectivas futuras.
PubMed:41139771 | PMC:PMC12554859 | Revista:10.1186/s13613-025-01588-z
