Cuidados críticos de enfermería. 31(1):e70296. Revista: 10.1111/nicc.70296.
ANTECEDENTES: La agitación es un fenómeno común y clínicamente significativo entre los pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos (UCI), particularmente aquellos que reciben ventilación mecánica o experimentan una enfermedad crítica. Estudios anteriores han mostrado resultados inconsistentes con respecto a la prevalencia y los predictores de agitación en las unidades de cuidados intensivos.
OBJETIVO: Evaluar la prevalencia agrupada y los factores asociados de agitación entre adultos en la unidad de cuidados intensivos.
DISEÑO DEL ESTUDIO: Se realizó una revisión sistemática y un metanálisis. El protocolo de revisión ha sido registrado en la base de datos de Prospero con el número de registro CRD420251022240, siguiendo las pautas de PRISMA.
RESULTADOS: Esta revisión sistemática y metanálisis incluyó 10 estudios. La prevalencia agrupada de agitación en la unidad de cuidados intensivos fue del 55,65% (IC del 95%: 40,07, 71,24). El análisis conjunto reveló una asociación significativa entre la hipertermia (≥ 37,5°C) y la prevalencia de agitación en pacientes adultos en la unidad de cuidados intensivos. El odds ratio ajustado (AOR) para hipertermia fue 3,24 (IC 95%: 1,51-4,91, p < 0.0002).
CONCLUSIÓN: Este metanálisis destaca la carga significativa de agitación entre los pacientes adultos en unidades de cuidados intensivos, revelando que más de la mitad de las personas en estado crítico experimentan agitación durante su estancia en la UCI. Entre los diversos factores contribuyentes examinados, la temperatura corporal elevada surgió como el único con una asociación estadísticamente significativa con la agitación.
RELEVANCIA PARA LA PRÁCTICA CLÍNICA: Este estudio subraya la importancia de monitorear atentamente la temperatura y el manejo oportuno de la fiebre en pacientes de la UCI. Se encontró que la hipertermia está asociada con una mayor probabilidad de agitación, aunque no se puede establecer una relación causal directa a partir de los datos disponibles. Mantener la normotermia sigue siendo un objetivo clínico razonable que puede contribuir a la estabilidad general del paciente. La implementación de protocolos estructurados de control de temperatura como parte de la atención de rutina en la UCI podría ayudar a reducir las complicaciones relacionadas con la agitación, como la extubación no planificada, el aumento de las necesidades de sedación y las estancias prolongadas en la UCI, lo que contribuiría a mejorar la seguridad y los resultados del paciente.
PubMed:41379067 | Revista:10.1111/nicc.70296
