Int J Obstet Anesth. 15 de noviembre de 2025; 65: 104817. Revista: 10.1016/j.ijoa.2025.104817. En línea antes de imprimir.
ANTECEDENTES: El dolor posquirúrgico crónico después del parto por cesárea afecta entre el 10% y el 20% de las mujeres entre los 3 y 6 meses posparto, pero su impacto más amplio en la recuperación está poco explorado. Este estudio examinó las experiencias vividas de dolor posquirúrgico crónico e identificó dominios clave de impacto.
MÉTODOS: Se reclutaron de dos estudios prospectivos veinticuatro mujeres con dolor autoinformado entre 3 y 6 meses después del parto intraparto o de una cesárea planificada. Las entrevistas semiestructuradas, realizadas en inglés o español a través de videollamada segura, fueron transcritas y analizadas mediante análisis temático reflexivo inductivo.
RESULTADOS: Los pacientes describieron una carga de síntomas multidimensional e interconectada. El dolor persistió o empeoró de manera impredecible, interfiriendo con la movilidad, el cuidado infantil y la vida diaria. La falta de sueño y la fatiga agravaron la angustia. Eran comunes las alteraciones cognitivas y afectivas, incluidas la ansiedad y el miedo. Muchos pacientes evitaron los analgésicos opioides debido a preocupaciones sobre el estado de alerta o la lactancia. En ocasiones, los pacientes informaron que se sentían despreciados o sin apoyo por parte de los profesionales de la salud. Se identificaron diez temas: dolor y alteración sensorial; limitaciones funcionales y fatiga; interferencia con el cuidado y la identidad infantil; angustia psicológica y carga cognitiva; interrupción del sueño; control y afrontamiento; intimidad y recuperación encarnada; brechas de atención médica; normalización entre pares y en línea; y reflexiones sobre la salud futura.
CONCLUSIONES: El dolor crónico después de una cesárea rara vez ocurre de forma aislada. Los síntomas que interactúan entre el sueño, el dolor, el bienestar emocional, la función cognitiva y los dominios energéticos dan forma a las experiencias vividas por las mujeres. Estos hallazgos brindan apoyo cualitativo para un patrón multidominio, posiblemente sindrómico, de dolor y recuperación posparto.
PubMed:41265257 | Revista:10.1016/j.ijoa.2025.104817
