Rev Esp Anestesiol Reanim (Ed. Inglesa). 2025 15 de septiembre: 500484. Revista: 10.1016/j.redare.2025.500484. En línea antes de imprimir.
La polio representa uno de los casos más emblemáticos de la historia de la salud pública. Su mayor impacto se produjo durante la primera mitad del siglo XX, con devastadores brotes epidémicos que causaron medio millón de casos anualmente con decenas de miles de muertes, además de dejar a muchos supervivientes paralizados permanentemente. La comunidad científica respondió de manera ejemplar estudiando la polio hasta desarrollar dos vacunas eficaces: una vacuna inactivada (Salk, 1955) y una vacuna atenuada (Sabin, 1962). Inmediatamente se organizó una respuesta global basada en la cooperación internacional, estrategias de inmunización bien definidas y vigilancia epidemiológica. El esfuerzo de vacunación masiva realizado desde 1988 a través de la Iniciativa Mundial de Erradicación de la Polio (GPEI) logró reducir los casos en un 99,9%. Actualmente, el virus salvaje de la polio sólo persiste en Afganistán y Pakistán, y se ha aplicado la «Estrategia de Erradicación 2022-2026» de la GPEI con la esperanza de certificar su total erradicación en los próximos años. Quedan dos desafíos importantes: controlar los brotes causados por poliovirus derivados de vacunas y aumentar la baja cobertura de inmunización en ciertas regiones.
PubMed:40962176 | Revista:10.1016/j.redare.2025.500484
