J Medicina de cuidados intensivos. 17 de octubre de 2025: 8850666251386397. Revista: 10.1177/08850666251386397. En línea antes de imprimir.
Apreciamos los comentarios perspicaces de Sin et al con respecto a nuestra revisión sistemática y metanálisis sobre la canulación de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) por parte de intensivistas. Sus comentarios resaltan consideraciones importantes para contextualizar nuestros hallazgos. Nuestro análisis confirmó que la canulación realizada por intensivistas es generalmente segura y factible cuando está respaldada por capacitación estructurada, acreditación y respaldo quirúrgico inmediato para complicaciones como lesiones vasculares. La canulación venovenosa se asoció con tasas de complicaciones relativamente bajas, mientras que la canulación venoarterial conlleva mayores riesgos, lo que subraya la necesidad de tener mayor precaución. Es importante destacar que la reanimación cardiopulmonar extracorpórea (ECPR) se caracteriza por tasas de complicaciones sustancialmente más altas, probablemente impulsadas por desafíos técnicos y ambientales más que por la especialidad del operador. La selección del equipo, incluido el uso de cánulas arteriales más pequeñas en la ECMO venoarterial, puede reducir aún más las complicaciones vasculares, aunque la supervivencia sigue afectada negativamente cuando ocurren dichas complicaciones. Más allá de la experiencia del operador, la infraestructura institucional, la capacitación estandarizada, el cumplimiento de los protocolos y la disponibilidad de apoyo quirúrgico son fundamentales para garantizar una práctica segura. Estamos de acuerdo en que el desarrollo futuro de pautas estandarizadas que aborden la canulación dirigida por intensivistas, incluida la preparación para escenarios de alto riesgo como ECPR, será esencial para optimizar los resultados.
PubMed:41104960 | Revista:10.1177/08850666251386397
