Cuidado crítico de opinión actual. 20 de noviembre de 2025. Revista: 10.1097/MCC.0000000000001346. En línea antes de imprimir.
OBJETIVO DE LA REVISIÓN: En los últimos años, el entrenamiento de los músculos respiratorios y la neuroestimulación han surgido como estrategias para prevenir o revertir la debilidad de los músculos respiratorios. Esta revisión evalúa las pruebas más recientes sobre el entrenamiento de los músculos respiratorios y la neuroestimulación como intervenciones dirigidas.
HALLAZGOS RECIENTES: El entrenamiento de los músculos inspiratorios (IMT) mejora los parámetros fisiológicos, incluidas las presiones inspiratoria y espiratoria máxima, el flujo espiratorio máximo y el grosor del diafragma, aunque los ensayos clínicos no han demostrado consistentemente beneficios en el éxito del destete, la duración del ventilador o la supervivencia. La evidencia sobre el entrenamiento de los músculos espiratorios (EMT) en pacientes de la UCI es escasa, pero la combinación de IMT y EMT puede mejorar los resultados. La neuroestimulación del diafragma y los músculos espiratorios ha avanzado desde la viabilidad hasta los primeros ensayos clínicos. Se ha demostrado que la neuroestimulación del diafragma mejora la fuerza del diafragma y el éxito del destete. La evidencia experimental preliminar sugiere que la neuroestimulación del diafragma también puede influir en la mecánica pulmonar, la hemodinámica y la función cerebral.
RESUMEN: El entrenamiento de los músculos respiratorios y la neuroestimulación pueden atenuar la debilidad de los músculos respiratorios asociada a enfermedades críticas. Si bien la IMT mejora los parámetros fisiológicos, aún no se han demostrado beneficios clínicos consistentes. La neuroestimulación representa una intervención prometedora, pero se requiere más investigación para establecer su impacto en los resultados clínicamente relevantes y excluir daños potenciales cuando se aplica en la fase temprana de una enfermedad crítica.
PubMed:41319122 | Revista:10.1097/MCC.0000000000001346
