Cureus. 2 de octubre de 2025;17(10):e93709. doi: 10.7759/cureus.93709. Colección electrónica 2025 oct.
La lesión cerebral traumática (TCE) es menos común durante el embarazo que en la población general; sin embargo, plantea desafíos importantes en el diagnóstico y tratamiento. Estos incluyen la posible teratogenicidad de los medicamentos, la exposición a la radiación de las modalidades de imágenes, los cambios fisiológicos asociados con el embarazo y las complicaciones obstétricas que puedan surgir. Aunque existen pautas generales para el trauma en la paciente obstétrica, no son específicas para el TCE y la mayoría de las recomendaciones se basan en evidencia de bajo nivel o en experiencias institucionales. Realizamos una revisión retrospectiva del registro hospitalario de traumatología durante un período de 10 años. Incluimos a todos los pacientes ingresados en nuestra unidad de cuidados intensivos neuroquirúrgicos por TCE y embarazo confirmado. Los datos se obtuvieron mediante una revisión de gráficos. Entre 2.027 ingresos por TBI, cuatro pacientes estaban embarazadas. De estos cuatro pacientes, a dos se les colocó drenaje ventricular externo; uno requirió una craniectomía descompresiva. Dos pacientes dieron a luz a bebés viables mediante cesárea. Dos pacientes fueron dados de alta y uno a una residencia de cuidados personales. Un paciente fue declarado con muerte cerebral. Nuestros datos confirmaron la rareza del embarazo en el TCE. Aunque esto representa un escenario clínico poco frecuente, las complicaciones y el tratamiento pueden ser un desafío para los médicos. Por lo tanto, se deben estudiar los datos agrupados de otros centros de traumatología de nivel I para formular direcciones terapéuticas adecuadas, y es necesaria la inclusión de esta población en las directrices de las sociedades médicas.
PubMed:41181780 | PMC:PMC12579467 | DOI:10.7759/cureus.93709
