J Emerg Med. 7 de noviembre de 2025; 80: 241-251. doi: 10.1016/j.jemermed.2025.10.035. En línea antes de imprimir.
ANTECEDENTES: El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una afección psiquiátrica que puede desarrollarse después de un trauma e impone una morbilidad sustancial a largo plazo. Los departamentos de emergencia (SU), como punto inicial de contacto con la atención médica, pueden reducir el riesgo de que los pacientes desarrollen PTSD después de una exposición a un trauma a través de la atención informada sobre el trauma (TIC). Las mujeres enfrentan una incidencia de PTSD de dos a tres veces mayor que los hombres y muestran patrones de síntomas distintos, lo que indica que los enfoques clínicos deben adaptarse para reflejar estas diferencias en la respuesta al trauma.
OBJETIVOS: Presentar una revisión narrativa que resuma la evidencia actual sobre las diferencias relacionadas con el género en las respuestas postraumáticas tempranas, las prácticas de TIC factibles en el servicio de urgencias y las vías que conectan la atención en el servicio de urgencias con el seguimiento psiquiátrico y ambulatorio.
MÉTODOS: Realizamos una revisión narrativa de la literatura para explorar la evidencia actual sobre la mitigación del riesgo de PTSD a través de enfoques TIC sensibles al género en entornos de urgencias. Se realizaron búsquedas en PubMed, Web of Science, Science Direct y Open Evidence utilizando términos como «PTSD», «acute Stress Disorder», «Emergency Department», «Trauma-Informed Care», «Gender Differences», «Sex Differences» y «Trauma Patients». Se incluyeron artículos en inglés publicados principalmente en los últimos 15 años que se centraron en pacientes adultos con traumatismos en entornos de urgencias y en resultados o intervenciones específicos de género. Se excluyeron los estudios que se centraron exclusivamente en el trastorno de estrés postraumático militar o crónico.
DISCUSIÓN: Las mujeres presentan con mayor frecuencia hiperexcitación, reexperimentación intrusiva y trauma relacionado con la violencia interpersonal, mientras que los hombres comúnmente exhiben disociación y demora en la búsqueda de ayuda. Las microprácticas universales, como las presentaciones explícitas, el consentimiento antes del contacto, las explicaciones en lenguaje sencillo y la protección de la privacidad, mejoran la seguridad psicológica y son particularmente protectoras para las mujeres. Los evaluadores de riesgo de PTSD breves y validados, las indicaciones de los registros médicos electrónicos, la capacitación médica concisa en TIC y las consultas psiquiátricas a pedido agilizan la detección temprana de pacientes vulnerables sin afectar el flujo de trabajo del servicio de urgencias.
CONCLUSIONES: Incorporar TIC sensibles al género en los flujos de trabajo rutinarios del servicio de urgencias permite la identificación del riesgo de PTSD, reduce la retraumatización y facilita la vinculación rápida con los servicios de salud mental. Las técnicas de comunicación prácticas, la detección eficiente y las vías de derivación estructuradas pueden capacitar a los médicos de urgencias para mitigar las secuelas del trastorno de estrés postraumático a largo plazo en diversas poblaciones de trauma.
PubMed:41319493 | DOI:10.1016/j.jemermed.2025.10.035
