Medicina (Baltimore). 21 de noviembre de 2025;104(47):e45547. doi: 10.1097/MD.0000000000045547.
FUNDAMENTO: La fístula aortoesofágica (FAE) después de la reparación de la aorta endovascular torácica (TEVAR) es una complicación rara pero muy mortal. A pesar de la reparación inicial exitosa, factores como aneurismas grandes y hematoma mediastínico pueden provocar compresión e isquemia esofágica persistentes, que culminan en retraso de la AEF. Este informe presenta 2 casos fatales para resaltar los desafíos de diagnóstico y los problemas de manejo de esta afección, subrayando la necesidad de una mayor vigilancia en pacientes de alto riesgo incluso después de procedimientos exitosos.
PREOCUPACIONES DEL PACIENTE: Caso 1: Un hombre de 60 años fue hospitalizado después de un accidente de tránsito con múltiples lesiones, incluido un pseudoaneurisma del arco aórtico. Durante un intervalo de 8 días, su tamaño se expandió de 3,7 × 2,5 cm a 6,6 × 6,0 × 4,8 cm. Se le realizó TEVAR pero desarrolló disfagia postoperatoria y falleció repentinamente en su domicilio 22 días después del alta debido a hematemesis masiva. Caso 2: Un hombre de 53 años presentó dolor agudo en el pecho y la espalda acompañado de letargo. Las imágenes revelaron un aneurisma aórtico torácico gigante (10,8 × 9,2 × 16,1 cm) que comprimía el esófago y la tráquea. Se le realizó TEVAR de emergencia, pero regresó 50 días después con tos, fiebre, disnea y anemia severa.
DIAGNÓSTICOS: Se confirmó que ambos pacientes tenían FAE. En el Caso 1, la autopsia reveló una rotura del esófago medio de 3,5 × 2,0 cm. El caso 2 se diagnosticó mediante angiografía por tomografía computarizada, que mostró un trayecto fistuloso de 5,0 cm entre la aorta y el esófago.
INTERVENCIONES: Ambos pacientes se sometieron a TEVAR de emergencia utilizando endoprótesis vasculares fenestradas. Después del desarrollo de AEF, el Caso 2 recibió transfusiones (8 unidades de concentrados de glóbulos rojos) y antibióticos de amplio espectro, pero rechazó una intervención quirúrgica adicional. El caso 1 no recibió ninguna intervención antes de su muerte.
RESULTADOS: Ambos pacientes fallecieron por desangramiento debido a FAE: Caso 1 a los 22 días y Caso 2 a los 50 días después de la cirugía inicial. Ninguno de los pacientes fue sometido a reparación quirúrgica definitiva de la fístula.
LECCIONES: Se debe sospechar FAE en pacientes TEVAR con factores de riesgo como aneurismas grandes o hematoma mediastínico, especialmente si aparecen nuevos síntomas como disfagia o fiebre semanas después. La angiografía por TC inmediata es fundamental. El tratamiento no quirúrgico es fatal y sólo la cirugía agresiva ofrece una cura potencial. La prevención requiere un tamaño meticuloso del stent y medidas para reducir los riesgos infecciosos y mecánicos.
PubMed:41305820 | DOI:10.1097/MD.0000000000045547
