Frente Farmacéutico. 11 de noviembre de 2025; 16: 1695194. doi: 10.3389/ffhar.2025.1695194. Colección electrónica 2025.
La exposición accidental a productos comestibles de cannabis en niños es un problema de salud pública cada vez mayor. La presentación clínica suele ser inespecífica, lo que puede retrasar el diagnóstico y conducir a un tratamiento inadecuado. Por tanto, el cribado toxicológico es esencial para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado. Informamos los perfiles toxicocinéticos (TK) de delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD) después de la ingestión involuntaria de cannabis en dos casos pediátricos, de 12 y 15 meses, respectivamente. Las concentraciones plasmáticas de THC y CBD se midieron mediante un método validado de cromatografía líquida-espectrometría de masas en tándem (LC-MS/MS). El THC se detectó consistentemente en todas las muestras de plasma recolectadas (cuatro por paciente), con concentraciones medidas más altas de 45,0 μg/L en el Caso 1 y 54,7 μg/L en el Caso 2. No se detectó CBD en el Caso 1, mientras que en el Caso 2 solo se pudo medir en la primera muestra de plasma, a una concentración de 1,11 μg/L. El análisis no compartimental (NCA) de los datos de concentración-tiempo de THC permitió calcular los perfiles de TK en ambos casos. La constante de la tasa de eliminación (kel) fue 0,013 h-1 en el Caso 1 y 0,031 h-1 en el Caso 2, correspondiente a una vida media (t½) de 52,5 y 21,7 h, respectivamente. Dada la variabilidad e imprevisibilidad del THC/CBD, el control de los niveles de drogas de TK a lo largo del tiempo es crucial para controlar las intoxicaciones en niños.
PubMed:41306782 | PMC:PMC12644977 | DOI:10.3389/far.2025.1695194
