quemaduras. 17 de noviembre de 2025;52(1):107785. doi: 10.1016/j.burns.2025.107785. En línea antes de imprimir.
Las quemaduras graves inducen un estado hipermetabólico e inflamatorio, lo que perjudica la cicatrización de las heridas y contribuye a la morbilidad a largo plazo. El factor de crecimiento de fibroblastos 21 (FGF-21), una hormona metabólica que regula la oxidación de lípidos, la absorción de glucosa y la homeostasis mitocondrial, se ha convertido en un posible biomarcador y modulador terapéutico en enfermedades críticas. Esta revisión sistemática siguió las pautas PRISMA 2020 y evaluó siete estudios (2015-2024) publicados hasta abril de 2025. Se incluyeron investigaciones clínicas, in vivo e in vitro. La calidad metodológica se evaluó mediante el Nivel de evidencia, la Escala Newcastle-Ottawa y la herramienta SYRCLE Risk of Bias. En nuestro estudio, el FGF-21 comúnmente estaba regulado positivamente después de una lesión por quemadura y se asoció con hipermetabolismo, oscurecimiento del tejido adiposo, estrés mitocondrial e inflamación sistémica. Intervenciones nutricionales, incluido el colágeno hidrolizado y los ácidos grasos omega-3, redujeron los niveles de FGF-21, mejoraron la cicatrización de heridas y atenuaron las respuestas inflamatorias. Los modelos preclínicos demostraron que la administración de FGF-21 exógeno mejoraba la reepitelización, la angiogénesis, la función mitocondrial y las vías de señalización antiinflamatoria. Por el contrario, los niveles crónicamente elevados de FGF-21 endógeno se relacionaron consistentemente con el agotamiento metabólico, la disfunción hepática y la recuperación deficiente. En general, el FGF-21 puede ser un objetivo diagnóstico y terapéutico prometedor en la atención de quemaduras. Su relevancia clínica y sus efectos a largo plazo requieren más investigaciones para una integración exitosa en la práctica clínica.
PubMed:41297226 | DOI:10.1016/j.burns.2025.107785
